Randa Shebly-Cobb v. Justin Cobb; Grateful Wagon, LLC Y Otros
CourtTribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico
Date FiledSeptember 21, 2026
DocketTA2026CE01111
StatusPublished
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Full Opinion
Estado Libre Asociado de Puerto Rico
TRIBUNAL DE APELACIONES
PANEL IX
RANDA SHEBLY-COBB Certiorari
Procedente del Tribunal
Peticionaria de Primera Instancia,
Sala de BAYAMÓN
v. TA2026CE01111
Caso Núm.:
JUSTIN COBB; BY2025CV04123
GRATEFUL WAGON,
LLC Y OTROS Sobre:
Injunction (Entredicho
Recurridos Provisional, Injunction
Preliminar y
Permanente) Y Otros
Panel integrado por su presidente el Juez Candelaria Rosa, la Jueza Mateu
Meléndez y el Juez Pérez Ocasio.
Mateu Meléndez, Jueza Ponente
RESOLUCIÓN
En San Juan, Puerto Rico, a 21 de septiembre de 2026.
Comparece ante nos Randa Shelby-Cobb (señora Shelby-Cobb o
parte peticionaria) y nos solicita que revoquemos la Resolución Interlocutoria
emitida el 22 de julio de 2026 y notificada al día siguiente por el Tribunal
de Primera Instancia, Sala Superior de Bayamón (TPI o foro primario). En
el aludido dictamen, el TPI declaró No Ha Lugar la Moción de
Reconsideración presentada por la parte peticionaria en esta controversia. Al
así hacer, sostuvo cierta determinación interlocutoria previamente emitida
en el caso mediante la cual se ordenó que, en lo sucesivo, cualquier
adjudicación de dividendos debería ser equitativa para las partes conforme
a su participación. Además, en dicha ocasión se determinó que, “si existe
controversia en cuanto a la cuantía ya adjudicada, en la etapa de los
procedimientos en la que se encuentra el caso el tribunal no podía
determinar sobre ello.”
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Por los fundamentos que expondremos a continuación, y al amparo
de la normativa vigente que hoy citamos, resolvemos denegar la expedición
del auto de certiorari solicitado por la parte peticionaria.
I
El 6 de agosto de 2025, la señora Shelby-Cobb instó una Demanda en
contra de Justin Cobb, Grateful Wagon LLC y otros (parte recurrida).1 En lo
pertinente al recurso de epígrafe, la parte peticionaria alegó haber estado
casada con el señor Cobb y haber fundado conjuntamente la empresa
Grateful Wagon LLC al amparo del Programa de Incentivos Contributivos
Act 60. Señaló que, como parte del régimen de Sociedad Legal de
Gananciales, su participación como co-propietaria y accionista corresponde
a un cincuenta por ciento (50%) de las acciones de la compañía. Indicó que
durante años tuvo una participación activa en la toma de decisiones,
supervisión de operaciones y gestión financiera de la entidad, más sus
actividades en la empresa fueron restringidas tras el deterioro de la relación
conyugal. Agregó que sus peticiones de acceso a información específica de
la empresa han sido ignoradas y le imputó al señor Cobb el desvío indebido
de los fondos de la entidad jurídica. Por lo anterior, suplicó la inspección
inmediata de los registros financieros corporativos, la concesión de un
injuction preliminar, provisional y permanente, el nombramiento de un
Administrador Judicial, una orden de congelación de todas las cuentas
bancarias corporativas, y la distribución equitativa del cincuenta por ciento
(50%) de los ingresos que reciba mensualmente la corporación, mientras
dure la controversia.
Tras varios trámites procesales que son innecesarios pormenorizar,
el 8 de septiembre de 2025, el señor Cobb presentó su Contestación a la
Demanda.2 Entre otras cosas, alegó que ambas partes han tenido acceso a la
1 Véase, SUMAC TPI, Entrada Núm. 1.
2 Íd., Entrada Núm. 17.
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corporación en igualdad de condiciones. En el mismo escrito, la parte
recurrida reconvino. Solicitó la disolución de la corporación.
En lo atinente a la controversia de epígrafe, el 3 de febrero de 2026,
la parte peticionaria presentó una Moción solicitando orden provisional para
regular depósitos, dividir ingresos y ordenar rendición de cuentas.3 Aquí, solicitó
la división en partes iguales de todo depósito que ingrese a la cuenta
bancaria corporativa y la concesión del remedio provisional.
Ese mismo día, la parte recurrente replicó.4 Reiteró que la parte
peticionaria no está privada al acceso de la cuenta bancaria de la
corporación. Señaló que las alegaciones de la señora Shelby-Cobb son
falsas, frívolas y temerarias, por lo que solicitó la imposición de honorarios
de abogado por no menos de $10,000.00.
El 10 de febrero de 2026, notificada al día siguiente, el foro primario,
mediante Orden,5 declaró No Ha Lugar la solicitud de la parte peticionaria
en esa etapa de los procedimientos.
El 11 de marzo de 2026, la parte peticionaria incoó una Moción
urgente solicitando intervención inmediata del tribunal para proteger activos
corporativos.6 En ella, subrayó que el señor Cobb presentó ante el
Departamento de Hacienda una planilla informativa en la cual se adjudicó
$7,970,552.00 por concepto de dividendos provenientes de Grateful Wagon
LLC. En síntesis, denunció que los fondos fueron adjudicados
unilateralmente y sin aprobación corporativa. También, subrayó que las
cuentas corporativas habían sido objeto de embargo como resultado de
deudas contributivas no pagadas ante el Departamento de Hacienda.
Adicionalmente, reiteró su solicitud inicial para la designación de un
3 Íd., Entrada Núm. 46.
4 Íd., Entrada Núm. 47.
5 Íd., Entrada Núm. 48.
6 Íd., Entrada Núm. 52.
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administrador judicial o custodio neutral para garantizar la protección de
los activos corporativos.
Por su parte, el 16 de marzo de 2026, la parte recurrida solicitó la
desestimación del pleito.7 Fundamentó su petición en la falta de jurisdicción
sobre la materia o persona. Arguyó que el Artículo 7.10 de la Ley General
de Corporaciones que permite el examen de los libros corporativos no era
de aplicabilidad automática a las compañías de responsabilidad limitada.
El 17 de abril de 2026, la parte recurrida se opuso a la desestimación
al reiterar que existe un deber fiduciario entre las partes.8
Así las cosas, el 20 de abril de 2026, notificada al día siguiente,
mediante Resolución Interlocutoria, 9 el tribunal primario dictó lo siguiente:
Examinada la solicitud de desestimación, presentada el 16 de
marzo de 2026, por la parte demandada, la oposición
presentada el 17 de abril de 2026, por la parte demandante,
así como la Ley de Corporaciones, en particular el Art. 19.20
(similar al Art. 7.10), no procede la desestimación del
injunction, por falta de jurisdicción sobre la materia.
Luego de varias instancias procesales, y en lo pertinente al recurso
ante nos, el 25 de junio de 2026, la parte recurrida presentó una Moción en
réplica a múltiples mociones en solicitud de adjudicación de dividendos y otros
extremos.10 Entre otras cosas, esbozó el uso y gasto de las partes, de la cuenta
de banco de la corporación y otros asuntos en torno al capital. También,
reiteró que los dividendos reclamados por la peticionaria ya han sido
dispuestos.
En igual fecha, la parte peticionaria replicó. Solicitó la consignación
o adjudicación del cincuenta por ciento (50%) de los dividendos y que se
prohibieran las disposiciones unilaterales de fondos corporativos.11
7 Íd., Entrada Núm. 55.
8 Íd., Entrada Núm. 63.
9 Íd., Entrada Núm. 64.
10 Íd., Entrada Núm. 76.
11 Íd., Entrada Núm. 77.
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Así las cosas, el 30 de junio de 2026, notificada el 1 de julio, mediante
Orden,12 declaró:
[…]
Examinadas las solicitudes de adjudicación de dividendos, se
ordena que en lo sucesivo de haber alguna adjudicación de
dividendos deberá ser equitativa para las partes conforme a
su participación. Dicha adjudicación de dividendos deberá
ser entregada directamente a la demandante y se presente
evidencia al Tribunal. Igualmente se prohíbe la disposición
unilateral de fondos de Grateful Wagon LLC. Para ello, ambas
partes deberán consentir.
[…]
El 1 de julio de 2026, la parte peticionaria presentó una Moción
Informando requerimiento y en solicitud de depósito judicial de fondos en
controversia.13 La señora Shelby-Cobb informó al tribunal sobre una
comunicación enviada al señor Cobb ese mismo día en la que, amparada en
la Orden emitida por el foro primario, le solicitó a la parte recurrida que,
dentro de los próximos tres (3) días, consignara la suma de $7,970,552.00
para su distribución equitativa. En igual fecha, la parte peticionaria también
solicitó al tribunal primario que aclarara si la Orden emitida el 30 de junio
de 2026 y notificada el 1 de julio incluía la cantidad de $7,970,552.00.14
En respuesta, el foro primario, mediante Orden emitida el 1 de julio
y notificada al día siguiente, declaró lo siguiente:
La orden del Tribunal indica en lo sucesivo. Por lo que si
existe una controversia en cuanto a la cuantía ya adjudicada,
en esta etapa de los procedimientos el Tribunal no está en
posición de determinar sobre ello.
Inconforme, la señora Shelby-Cobb solicitó reconsideración.15 Alegó
que nunca recibió el cincuenta por ciento (50%) de la cantidad de
$7,970,552.00 correspondiente a los dividendos e insistió en tener derecho
en calidad de copropietaria de la empresa de tal suma. Agregó que el señor
12 Íd., Entrada Núm. 78.
13 Íd., Entrada Núm. 79.
14 Íd., Entrada Núm. 80. Moción en solicitud de aclaración de orden y para que se ordene su
cumplimiento.
15 Íd., Entrada Núm. 82.
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Cobb atribuyó falsamente a la demandante aproximadamente cuatro
millones de dólares ($4,000,000) en dividendos mediante una Forma 480.D
presentada ante el Departamento de Hacienda. Por ello, solicitó una vista
evidenciaria para determinar la veracidad de la declaración.16
Mediante Orden, emitida y notificada el 2 de julio de 2026, el foro
primario, entre otras cosas, indicó que la determinación sobre la moción de
reconsideración quedaría pendiente a ser atendida una vez la parte
recurrente expresara su posición. También, señaló una vista para el 14 de
julio de 2026.17
Llegada la fecha de la Vista, el foro primario determinó que el señor
Cobb tendría hasta el 14 de agosto de 2026 para contestar un interrogatorio
que sería enviado por la señora Shelby-Cobb. A su vez, mediante Minuta, 18
dictó el 10 de septiembre de 2026 como término para presentar el Informe
de Manejo de Caso y señaló el 18 de septiembre de 2026 para la celebración
de la Conferencia Inicial.
El 22 de julio de 2026, la parte recurrida se opuso a la moción de
reconsideración incoada por la parte peticionaria.19 Indicó que la
determinación judicial del 1 de julio de 2026 y notificada al día siguiente fue
clara al indicar que opera en lo sucesivo. Adicionalmente, subrayó que la
petición no aporta fundamento jurídico nuevo alguno.
El mismo día, notificada el 23 de julio de 2026, el foro primario,
mediante la Resolución Interlocutoria impugnada, declaró No Ha Lugar la
reconsideración presentada por la señora Shelby-Cobb.20
16 Íd. También, véase Entrada Núm. 83. Moción en solicitud de vista de estado de los
procedimientos, presentada por la parte peticionaria el 2 de julio de 2026.
17 Íd., Entrada Núm. 85.
18 Íd., Entrada Núm. 91.
19 Íd., Entrada Núm. 92. Moción en cumplimiento de orden y en oposición a moción de
reconsideración.
20 Íd., Entrada Núm. 93, SUMAC TPI.
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Inconforme aún, el 24 de agosto de 2026, la parte peticionaria acudió
ante nos mediante el recurso de epígrafe21 y esbozó que el foro primario se
equivocó:
Al abstenerse de adjudicar, y al denegar la reconsideración, el
reclamo de la peticionaria sobre su cincuenta por ciento (50%) de
los $7,970,552.00 en dividendos que el recurrido se adjudicó
unilateralmente y para sí solo durante la pendencia del pleito,
limitando su orden a operar prospectivamente.
Al disponer de la controversia sin celebrar vista evidenciaria
alguna y sin ordenar rendición de cuentas, fundamentando su
abstención en una supuesta controversia sobre la cuantía ya
adjudicada cuando el propio recurrido la admitió en documento
jurado.
Al permitir que el recurrido retuviera para sí la totalidad de los
$7,970,552.00 que se adjudicó durante la pendencia del pleito,
incluyendo el cincuenta por ciento (50%) que pertenece a la
peticionaria, configurando un enriquecimiento injusto en perjuicio
de ésta.
Oportunamente, la parte recurrida presentó su Alegato en Oposición
y en solicitud de desestimación por falta de jurisdicción.22 Así pues, con el
beneficio de la comparecencia de ambas partes, damos por perfeccionado
el recurso.
II
El vehículo procesal de certiorari permite a un tribunal de mayor
jerarquía a revisar discrecionalmente las órdenes o resoluciones
interlocutorias emitidas por una corte de inferior instancia judicial. Rivera
et al. v. Arcos Dorados et al., 212 DPR 194, 195 (2023) al citar a McNeil
Healthcare v. Mun. Las Piedras I, 206 DPR 391, 403 (2021) y otros. La
característica distintiva del recurso de certiorari descansa en la discreción
encomendada a este Tribunal de Apelaciones para autorizar su expedición
y adjudicar sus méritos. Íd. De ordinario, la discreción consiste en “una
forma de razonabilidad aplicada al discernimiento judicial para llegar a una
conclusión justiciera”. BPPR v. SLG Gómez-López, 213 DPR 314 (2023) y casos
allí citados. Empero, el ejercicio de la discreción concedida “no implica la
21 Véase, SUMAC TA, Entrada Núm. 1.
22 Íd., Entrada Núm. 3.
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potestad de actuar arbitrariamente, en una u otra forma, haciendo
abstracción del resto del derecho.” Íd.
De otro lado, el examen de estos autos discrecionales no se da en el
vacío o en ausencia de otros parámetros. 800 Ponce de León v. AIG, 205 DPR
163 (2020). Para ello, la Regla 40 de nuestro Reglamento establece ciertos
indicadores a tomar en consideración al evaluar si se debe o no expedir un
recurso de certiorari.23 Estos criterios, pautan el ejercicio sabio y prudente
de la facultad discrecional judicial. Mun. de Caguas v. JRO Construction, 201
DPR 703, 712 (2019).
Nuestro Más Alto foro ha establecido que como regla general no se
interferirá con las facultades discrecionales de los foros primarios, excepto
en aquellas circunstancias en las que se demuestre que éstos: (1) actuaron
con prejuicio o parcialidad; (2) incurrieron en un craso abuso de discreción,
o (3) se equivocaron en la interpretación o aplicación de cualquier norma
procesal o de derecho sustantivo. Rivera et al. v. Arcos Dorados et al., supra, a
la pág. 210 y casos allí citados. En lo pertinente, se ha definido la discreción
judicial como “una forma de razonabilidad aplicada al discernimiento
judicial para llegar a una conclusión justiciera.” Íd.¸ al citar a Bco. Popular de
PR v. Mun. de Aguadilla, 144 DPR 651, 657-658 (1997). Así pues, la discreción
no implica que los tribunales puedan actuar de una forma u otra en
abstracción del resto del Derecho. Íd.
23 Así pues, según la citada regla, estos indicadores son: si el remedio y la disposición de la
decisión recurrida, a diferencia de sus fundamentos, son contrarios a derecho; si la
situación de hechos planteada es la más indicada para el análisis del problema; si ha
mediado prejuicio, parcialidad o error craso y manifiesto en la apreciación de la prueba
por el Tribunal de Primera Instancia; si el asunto planteado exige una consideración más
detenida a la luz de los autos originales, los cuales deberán ser elevados, o de alegatos más
elaborados; si la etapa del procedimiento en que se presenta el caso es la más propicia para
su consideración; si la expedición del auto o de la orden de mostrar causa no causan un
fraccionamiento indebido del pleito y una dilación indeseable en la solución final del
litigio; o si la expedición del auto o de la orden de mostrar causa evita un fracaso de la
justicia. Véase, Regla 40 del Reglamento del Tribunal de Apelaciones, según enmendada,
4 LPRA Ap. XXII-B, R. 40.
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III
De entrada, es menester señalar que la orden impugnada mediante
el recurso de epígrafe no fue emitida bajo las Reglas 56 y 57 de
Procedimiento Civil. Tampoco trata de la denegatoria de una moción de
carácter dispositivo. Estas son las instancias en las que, como norma
general, de conformidad con la Regla 52.1 de Procedimiento Civil, supra, el
auto de certiorari será expedido por este Tribunal de Apelaciones. A modo
de excepción, la mencionada regla nos autoriza a revisar las órdenes o
resoluciones dictadas por los tribunales de primera instancia cuando se
recurra de decisiones sobre la admisibilidad de testigos de hechos o peritos
esenciales, en asuntos relativos a privilegios evidenciarios, sobre
anotaciones de rebeldía, en casos de relaciones de familia, aquellos de
interés público o cuando esperar a la apelación constituiría un fracaso
irremediable de la justicia.
Como ya mencionamos, la peticionaria acude ante nos para
impugnar una determinación interlocutoria mediante la cual el foro
primario reafirmó una decisión previa que ordenó que, en lo sucesivo,
cualquier adjudicación de dividendos debería ser equitativa para las partes
conforme a su participación. Sin embargo, no adjudicó su reclamo de la
peticionaria sobre su cincuenta por ciento (50%) de los $7,970,552.00 en
dividendos que alega el recurrido se adjudicó unilateralmente y para sí solo
durante la pendencia del pleito.
Evaluados los argumentos levantados por la parte peticionaria, no
encontramos la presencia de algún factor de los enunciados por la Regla 40
de nuestro Reglamento que justifique nuestra intervención, por lo que el
proceso debe continuar en el foro primario a la luz de la prueba que en su
día se presente.
Cabe destacar, que la denegatoria del recurso discrecional de
certiorari no prejuzga los méritos de la controversia que en este se plantea.
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Entiéndase pues, que cuando se deniega un auto de certiorari no se resuelve
implícitamente cuestión alguna contra la parte promovente de este, a los
efectos de cosa juzgada. La resolución denegatoria simplemente es índice
de la facultad discrecional del Tribunal para negarse a revisar, en
determinado momento, una decisión emitida por un tribunal de instancia.
Siendo ello así, estas controversias pudieran ser reproducidas nuevamente
mediante el correspondiente recurso de apelación. Véase, Pueblo v. Cardona
López, 196 DPR 513 (2016).; García v. Padró, 165 DPR 324 (2005).; Núñez Borges
v. Pauneto Rivera, 130 DPR 749, 755-756 (1992).
IV
Por los fundamentos antes expuestos, denegamos expedir el auto de
certiorari solicitado por la peticionaria.
Lo acordó y manda el Tribunal, y lo certifica la Secretaria del
Tribunal.
Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
Secretaria del Tribunal de Apelaciones